El que conoce a los otros es hábil;
el que se conoce a sí mismo, sabio.
Considera lo pequeño como grande;
lo poco como mucho;
lo fácil como diffícil;
lo grande como pequeño.
Todo lo difícil empieza siendo fácil,
y toda cosa grande empieza siendo pequeña.
Regula las cosas antes de que se confundan.
Las palabras tienen un origen,
los hechos una ley
Lao-Tsé, Tao Te Ching