viernes, 21 de abril de 2006
domingo, 09 de abril de 2006
Cuando los nombres no me importaban
te conocí y recuerdo que doraba
tus hombros con mis ojos
y tus labios me parecieron
lo más rojos de aquel bar.

No sé muy bien el porqué
de aquel empeño por subir
al cuello del pozo y al mirar
reflejarte dentro de mí.

Seguramente fuera que eres
buena psicóloga y para ti
tu trabajo trasgrede horarios laborales.

Sinceramente, creo que eras
ese ángel que se enreda
en las promesas de llamadas
que nunca han de suceder.

Aunque, a veces, sucede...


David Moreno Hernández


*Creo que he vuelto

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Foto: Natasha Gudermane
Publicado por Artemysa @ 1:49  | Poesía y literatura
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