miércoles, 14 de septiembre de 2005
El perro del invierno dentellea mi sonrisa. Fue en el puente. Yo estaba desnuda y llevaba un sombrero con flores y arrastraba mi cadáver también desnudo y con un sombrero de hojas secas.
He reunido muchos amores -dije- pero el más hermoso fue mi amor por los espejos.

Alejandra Pizarnik, Extracción de la piedra de locura


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René Magritte, Dangerous Liaisons
Publicado por Desconocido @ 1:45  | Poesía y literatura
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Comentarios
Publicado por Invitado
miércoles, 14 de septiembre de 2005 | 19:17
La Jaula.

Afuera hay sol.
No es más que un sol
pero los hombres lo miran
y después cantan.

Hace mucho que no hablamos, espero poder coincidir con vos y charlar largemente horas y horas. Mil horas...

StatuZ
Publicado por budb
viernes, 16 de septiembre de 2005 | 1:32
Me alegra que no pierdas la costumbre de pegarme un saludo cuando hace tiempo que no nos vemos

y sí, a ver cuando nos vemos que estás bastante perdido (yo creo que yo no soy Vacilando

cuidate! ya hablaremos (mil horas, o más Sonrisa)
Publicado por Invitado
domingo, 18 de septiembre de 2005 | 1:00
no me pregunte cómo pero llegué hasta aquí...increible el genio de Magritte, me encanta. saludos.

cloud.
Publicado por budb
lunes, 19 de septiembre de 2005 | 19:35
sea bienvenido aquí amigo sergio! espero que se siga pasando y sí, magritte es enorme...lo adoro
Publicado por Invitado
martes, 20 de septiembre de 2005 | 20:50
Blanca llegó hasta el río y vio a su amigo de la infancia sentado en el sito donde tantas veces se habían dado cita. En ese año, Pedro Tercero no había crecido como ella, sino que seguía siendo el mismo niño delgado, panzudo y moreno, con una sabia expresión de anciano en sus ojos negros. Al verla, se puso de pie y ella calculó que medía media cabeza más que él. Se miraron desconcertados, sintiendo por primera vez que eran casi dos extraños. Por un tiempo que pareció infinito, se quedaron inmóviles, acostumbrándose a los cambios y a las nuevas distancias, pero entonces trinó un gorrión y todo volvió a ser como el verano anterior. Volverion a ser dos niños que corren, se abrazan y ríen, caen al suelo, se revuelcan , se estrellan contra los guijarros murmurando sus nombres incansablemente, dichosos de estar juntos una vez más. Por fin se calmaron. Ella tenía el pelo lleno de hojas secas, que él quitó una por una.
Isabel Allende, La casa de los espíritus (extracto)
Vicky
Publicado por Invitado
martes, 20 de septiembre de 2005 | 21:05
Antes no me dejó escribir más.

Quise dejar este relato que me pareció bonito y algo mágicoSonrisa Lo estoy leyendo ahora.

Muchos besos y ánimos para este curso que, supongo comenzará en breve (yo el lunes que viene)


Suerte !!

Vicky-ali
Publicado por budb
miércoles, 21 de septiembre de 2005 | 12:04
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo a ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

(...)

vicky yo también empiezo el lunes, a ver que tal

cuidate y suerte tu también!

ya nos veremos