Te quiero.
Te lo he dicho con el viento
jugueteando como animalillo en la arena
o iracunda como órgano tempetuoso;
te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
te lo he dicho con las nubes
frente melancólicas que sostienen el cielo
tristezas fugitivas;
te lo he dicho con las plantas
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta;
mas allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor, quiero decírtelo con el olvido.
Luis Ceruda:
La realidad y el deseo
René Magritte, Los amantes